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Rápido y Fácil (NEL)

Posted on Abr 25, 2017 by in Blog, Diario Hypermedia, Música | 2 comments

Ayer Rodrigo Zear, un gran amigo de ya hace mucho tiempo, escribió en su columna, En Sus Zapatos, de esta chingativa canción de Luis Fonsi y Daddy y Yankee, Despacito. En cuanto vi la imagen destacada le escribí diciéndole que yo también pensaba escribir sobre ella y prometí citarlo; así que si no la han leído, ÉCHENLE UN OJO.

En fin, quería hablar de esta canción porque este fin de semana tuve una experiencia desalentadora: Hace poco más de un año descubrí que me gusta ayudar a los niños en su educación musical; desde hace un mes le doy lecciones de guitarra a un par de hermanos los fines de semana. Les propuse aprender una canción, que fuera de su agrado para practicar lo que ya han aprendido y aquí viene la primera decepción, tardaron mucho en elegir y después de hacerlo me dieron un par de canciones del pop plástico que actualmente prepondera. Les dije que eso sería complicado adaptarlo a guitarra y que pensaran en otra canción.

Uno de ellos sugirió Just Like Firede Pink, una canción que aparece en el soundtrack de la película Alice Through the Looking Glass, un dato que no sabía porque odié la adaptación de Tim Burtón de este clásico de la literatura, y de cuya protagonista estoy enamorado. Por cierto un beso a mi Alicia.

En fin, acepté el reto y empezamos a montar la canción. Su madre llegó por ellos y les recomendé que practicaran en la semana.

Soy creyente que la educación es y debe ser impulsada por los padres, así que cualquier duda, sugerencia o comentario me lo escriben en whatsapp y platicamos. Un día antes de la clase la señora me escribe y me sugiere que cambiemos la canción porque ya lo pensaron bien y  no les gusta tanto como otra y bueno, ya se imaginaran de qué canción estoy hablando, esta fue mi segunda decepción. Después de respirar y contar hasta diez, le dije que había otras alternativas y que pensaran alguna otra canción porque el reggaeton (o  el género que sea canción) es muy carente musicalmente.

Me pensé toda la noche qué podía hacer, y después de darle vueltas al asunto, acepté que si esa canción querían, esa canción se la iba a aprender, así que me la puse a estudiar y me di cuenta que sólo tiene cuatro acordes que se repiten una y otra vez a lo largo de la canción y un par de arreglos que le quitan monotonía musical, apoyada en percusiones y beats que la vuelven pegajosa y bailable.

Llegaron al otro día y me recordaron la canción que querían, entonces empezamos a montarla (antes le pedí disculpas a mi guitarra por hacerle eso) y entonces llegó la tercera decepción y mi enojo: mejor esa no porque tiene cejillas. Para quien esté leyendo esto y no sepa qué es una cejilla les dejo una imagen.

Resultado de imagen para cejilla guitarra

Una técnica esencial, y que cuando vas iniciando con la guitarra es complicada y dolorosa, pero para mala fortuna MUCHOS acordes la tienen, así que es inevitable librarse de las cejillas.

Intenté que mi enojo no se notase y les pregunté por qué no les gustaban las cejillas y su respuesta fue, es que son difícil, yo quería una más fácil. Entonces exploté y les dije, nada es fácil si no se práctica, es una canción que eligieron, y no la vamos a cambiar semana a semana por berrinchitos. Al final practicamos la canción, y me he propuesto que les tiene que salir.

Pareciese una cosa de niños y sin importancias, pero es una característica de esta hipermodernidad: La inmediates, estos padres que creen que por “moverle al ipad” ya son superdotados, y estos niños que creen que todo es tan fácil como bajar una aplicación al móvil. Una generación que está siendo educada para tener todo fácil, sin esfuerzo y mejor aún, que sea rápido.Y si sumamos que estamos en un momento histórico en la que todo es éfimero, que se pone algo de moda y es suplido por algo más vacío o estúpido.

Mi guerra no es contra el reggaeton -ya no-. o alguno de estos dos, ahora tres, pobres diablos que interpretan Despacito. Es contra lo absurdo que pude ser la educación familiar de la actualidad. Yo también quise y me aprendí canciones que estaban de moda, es más, escucho una canción que me atrapa y hago todo para poder interpretarla en un instrumento musical, me pongo a buscar datos y la historia del autor, así me enamoré de la música.

Sin embargo, canciones como esta hay miles, han llegado y han venido, canciones que no aportan a nada más que taladrarte la melodía hasta que la tarareas todo el día. Claramente vivimos una crisis cultural/musical; y sin parecer melancólico o conservador, hace mucha falta un Lennon, hace falta un Jackson, un Mercury, una Joan Jett, una Joplin, un Cerati, un Fito, es más, un Luis Miguel en sus buenos tiempos. Hace falta Vida.

Tu hijo puede querer aprender a tocar guitarra, jugar como Messi (jugador inflado), nadador, médico, astronauta o lo que se le ocurra… o le impongas, pero hasta que no le inyectes vida y pasión este mundo seguirá bailando canciones como Despacito, disfrutando de bebidas de color morado y azul, des importándonos la política y pretender ser antes de hacer.  Si quieres todo fácil piensa en lo que una vez me dijo mi padre: HAZ LO QUE QUIERAS PERO SE EL MEJOR. O como canta un zaragozano: Detesto a los tibios de vocación y dicen que a la fuerza ahorcan.

Pepe Moss

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