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Navidad: Ni Religiosa, Ni Pagana [Investigación]

Posted on Dic 23, 2017 by in Cultura, Investigaciones, Música | 0 comments

Una de las características distintivas de la raza humana es la capacidad de abstraer y comunicar de generación en generación ideas, que según se articulen y compongan pueden convertirse en rituales y tradiciones de distintas formas, desde conducir por la derecha, hasta escribir y aceptar tratados de medicina o derecho. La base de nuestro éxito como especie está en esa capacidad.

Nos vuelve animales sociales (in)conscientes de nuestro pasado ¿Qué quiere decir esto? Mucho de lo que conocemos y practicamos hoy en día tiene un origen milenario, pero no lo conocemos, sólo lo hacemos por instrucción social y académica. Pero no quiere decir que no podamos conocer de dónde vienen esas tradiciones, así que hablemos de algunas tradiciones navideñas para entender su origen.

La navidad tiene un origen muy distinto a lo que hoy conocemos, a lo largo de la historia se le han agregado nuevas prácticas y simbolismo distintos, es más,hoy en día la navidad cambia de región a región. Recordemos que las tradiciones son contextuales y artificiales.

Empecemos por lo que los últimos dos mil años nos han dicho que es la navidad: el nacimiento de Jesucristo. Ciertamente NADIE sabe la fecha y hora exacta del nacimiento de Jesús, más allá de los evangelios no hay registros históricos de este acontecimiento. Entonces ¿Por qué el 24/25 de diciembre?

Las culturas antiguas celebraban el solsticio de invierno (en el hemisferio norte), coincidentemente el 23 de diciembre; la agricultura, la arquitectura y el comercio tienen una influencia de este evento astronómico. Las cosechas estaban listas, el vino y la cerveza ya fermentadas, días de hambruna y frío se esperaban por lo que los animales eran sacrificados y servían de alimento.

Pero la influencia más importante para calendarizar la navidad fueron las fiestas saturnales, una tradición romana que iniciaba el 17 de diciembre y duraba cinco o siete días; se daban regalos, y a los esclavos se les servía un gran banquete, algo que se les negaba el resto del año (Sí, muy parecido al aguinaldo de hoy en día).

Después llegaban las fiestas de año nuevo, otros cinco días de fiesta, así que para los presumidos que “idearon” el Guadalupe-Reyes, ¡Ustedes no lo inventaron! lo sentimos. Y aquí otra decepción: En medio de las saturnales y año nuevo celebraban el cumpleaños del Dios Mitra, que originalmente era el dios del sol, adivinen cuando, sí, el 25 de diciembre.

Imaginen estar en la antigua roma o más al norte, aún no existía la red eléctrica, sólo el fuego en velas, lámparas o fogatas; recordemos que el solsticio de invierno vuelve las noches más largas, entonces ¡Todos deseaban ver el sol! He ahí porque Mitra es venerado el 25 de diciembre.

En el siglo IV,  el cristianismo se vuelve la religión oficial del Imperio Romano, estas tradiciones fueron absorbidas por la Iglesia Católica romana, recordemos que el catolicismo es el Walt Disney Company de las costumbres y ritos. Así, Jesús, el hijo de Dios, toma este simbolismo de luz, esperanza, comienzo, y alumbramiento. A esta fusión se le conoce como sincretismo.

Con la caída de Roma y la llegada de la edad media, las dos caras de la natividad (nacimiento), se acentuaron: Por una parte, la Iglesia promovían el sentimiento de solemnidad y guarda, mientras que en las calles las borracheras hacían una tradición más atrayente.

Para el siglo XV aparecen en España y Portugal los primeros villancicos, pero no creas que eran como los que cataba Tatiana y ponen año con año en los festivales escolares. Eran muy parecidos a las coplas juglares que también le dieron origen a los corridos mexicanos cuatro siglos después. Los villanos eran lo que Pau Peña les dice “Proles”, se les llamaba así porque vivían en las villas, estos villanos cantaban villancicos, y fueron nombrados así porque se cantaban en lengua vulgar, por lo que eran más cercanos al pueblo, contrario a la música sacra que se interpretaba en latín.

Los villancicos llegan a Francia y se esparcen por toda Europa, posteriormente en América y el resto del mundo, y siempre compuestos y cantados en lengua local. Al ver el éxito que tenían, las autoridades católicas deciden introducir los villancicos dentro de la liturgia. Así, los villancicos se convirtieron en instrumentos de evangelización.

Con el paso del tiempo los villancicos se vuelven un ícono de la navidad, se complejiza su estructura lírica y musical con la introducción de instrumentos musicales y juego de voces en los coros eclesiásticos italianos.

 

Un clarísimo ejemplo de coplas juglares mexicanizadas, fue lo que se cantaba sobre un acontecimiento en particular, que ocurrió en la época colonial y que marcó a todo el pueblo mexicano:

♩♩Por el monte pasaba Juan Diego,
y acercose luego al oír cantar.

Juan Dieguito, la Virgen le dijo,
este cerro elijo para hacer mi altar,
desde el cielo una hermosa mañana,

la guadalupana bajó al Tepeyac ♩♩

Suena gracioso ¿no? Pero aunque no lo creas, y ante los altos índices de analfabetismo en los sectores pobres e indígenas del México colonial…. Perdón la Nueva España, este era el tipo de relatos  mucicalizador que se utilizaban para que la gente supiera del milagrazo que había sucedido en el cerro del Tepeyac.

 

Hablando de iconos, se estima que Nicolás de Bari, nació cerca del año 280 en Mira, un distrito de la actual Turquía, se sabe que fue una hijo de familia acomodada, quien después de la muerte de sus padres, se ordenó como sacerdote y que a la muerte de su tío, lo reemplazó como obispo.

Cuenta la leyenda que Nicolás sentía una especial inclinación por los niños -no creas que esa clase de inclinación, bueno quien sabe-. Y que su fama como repartidor de regalos viene de una historia en la cual un hombre que tenía tres hijas, y sin dinero para la dote de alguna de ellas (la dote era una cantidad de dinero, que significaba el patrimonio y, que se entregaba al novio siendo proporcional a la posición económica de éste), Nicolás entregó tres bolsas con monedas de oro a cada una de ellas. Todo esto se hizo en secreto por Nico, quien entró por una ventana y puso las bolsas de oro dentro de los calcetines de las niñas, los cuales colgaban en la chimenea para secarlos.

Otra de las historias cuenta que Nicolás se volvió santo, al orar por un grupo de niños que habían sido apuñalados por un hombre; al saber ésto, hizo oración por ellos y estos lograron sanar. De aquí uno de sus tantos alias “San Nicolás” y bueno ya que andamos en materia de alias,  en muchos países de Europa es llamado “Father Christmas”, “Père Noël” o “Babbo Natale”. España por supuesto castellanizo el nombre de Noël a Noel y ellos le llaman “Papá Noel”

¿Cómo es que un sacerdote terminó convertido en un viejito barbudo y bonachón amante del refresco de Cola?

Con la migración europea a Estados Unidos… Perdón, Nueva Inglaterra, los migrantes traían consigo sus costumbres y una de ellas era el Sinterklaas holandés, el cual se celebra el 5 y 6 de diciembre y básicamente es la víspera de San Nicolás, así es, Nicolás de Bari es el patrono de estas festividades, nada que ver con las costumbres católicas “originales”, pero una vez más el sincretismo se hizo presente.

Ya en Estados Unidos y a través de varios caricaturistas, la imagen original de Nicolás de Bari sufrió varias transformaciones hasta quedar como hoy lo conocemos, un abuelito, regordete, barbudo y bonachón vestido de rojo ¡Ojo! si piensas que empezó a vestir de rojo por Coca-Cola, estas equivocado, existen registros que indican que mucho antes de que la refresquera lo popularizara, ya se le dibujaba con indumentaria roja y blanca.

Ya para el siglo XIX, la figura cambiada de Santa migró hacia Inglaterra y de ahí a Francia donde se fusionó con su Bonhomme Noël, quien en el aspecto físico era parecido al nuevo Santa Claus pero vestía de blanco con dorado.

Muchas empresas comenzaron a comercializar la imagen de Santa Claus, y a esta le agregaron la historia de que vivía en el Polo Norte y que además utilizaba como medio de transporte, un trineo con ocho renos.

Y bueno como ya bien sabes, el mito de Santa Claus se popularizó y ahora todos sabemos que vive en las proximidades del Polo Norte junto a la señora Claus (cuyo nombre desconocemos) y tiene un ejército, no de humpa-lumpas, sino de elfos a su disposición y listos para elaborar el cierre fiscal….nocierto, para empezar la elaboración de juguetes y poder ser entregados en la madrugada del 24 de diciembre, convirtiéndose en un ícono de la navidad en occidente. 

Quieres seguir con la tradición, cuelga un calcetín -no muy apestoso-. En tu árbol o en tu chimenea, si la tienes, y ahí coloca tu carta para que Santa la lea y pueda traer tus regalos, ¡ah! Y recuerda portarte bien, porque…

♩♩ Él sabe cuando duermes

Él sabe cuando estas despierto

Él sabe si has sido malo o bueno♩♩

Sí, un rollo medio panóptico, pero qué podemos esperar del rey del capitalismo navideño. 

Estas son sólo algunas tradiciones navideñas y generación tras generación han cambiado y seguirán cambiando, escríbenos en los comentarios cuál es tu favorita; en sí no importa cuál sea la correcta, la diversidad cultural es más divertida que lo conservadora que puede ser la navidad. A nombre de todo el equipo de Lumus les deseamos felices fiestas.

Belén R. y Pepe Moss

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