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Libre de Ser Fiel

Posted on Abr 5, 2017 by in Blog, Diario Hypermedia | 1 comment

Esta semana una constante en mis conversaciones ha sido el tema de la fidelidad, y vale la pena advertir que no he buscado sacar, simplemente se dio por casualidad.

Hace unos años conocí a una gran chica; me enamoré de su sonrisa, de sus ojos de sus cejas; del estruendo de su risa del sabor a Rock and Roll. Con ella aprendí y descubrí tantas cosas en el mundo y en mí. Una de esas tantas cosas fue la fidelidad optativa:

“No soy tuya, no eres mío, somos nuestros”.

Este silogismo se volvió un himno para mí, y no sólo es en una relación amorosa, aplica para cualquier relación: LAS PERSONAS NO NOS PERTENECEN. Justo en la madrugada de ayer hablaba con una gran amiga y me aseguraba “la fidelidad no existe, es más el hecho de la pertenencia continua”.

 

Hagamos un resumen: la pareja monógama/heterosexual -como la conocemos-. Se institucionaliza y promueve con la llegada del capitalismo; si bien la especie humana tiende a apropiarse de todo. Tuyo es todo lo que no tiene dueño… y si lo tiene, lo conquistas y te apropias; lo vemos a lo largo de la historia de la humanidad: territorios, riquezas, inmuebles, animales, y hasta personas.

Esta pareja monógama/heterosexual es la célula de un sistema maquinal y reproductivo como es el capitalismo; los aparentes beneficios llegan si eres fiel: bienes mancomunados, educación, vivienda y una moral intachable. De lo contrario “te va mal”, como si mereciéramos ser castigados por no ser fieles.

Actualmente ese paradigma está cambiando -como todo-. La relaciones abiertas se popularizan y nació un concepto: POLIAMOR, no quiero profundizar en eso porque no se mucho del tema y esta publicación no es para ello. Sin embargo estos cambios pueden romper algo que venimos cargando desde hace tiempo, la Fidelidad Impuesta. Un contrato social que conlleva frustraciones porque te obliga a amar a una (sola) persona en un tiempo (in)definido; es decir, pertenecerle a alguien, y pertenecerle como un objeto, como una cosa (cosificación)

Podría parecer hipócrita esta publicación, porque no creo en la fidelidad  impuesta, pero sí en la fidelidad optativa: La misma gata pero revolcada. Pero no lo veo así, la diferencia radica en la no posesión del otro(a), YO DECIDO serte fiel, por queme es suficiente estar contigo, me satisfaces en ese momento de la vida y no necesito a nadie más, el para siempre me parece mucho tiempo.

La felicidad está en el desapego, porque en la nada eres Tú mismo; de esta forma las relaciones -a mí parecer-. son más sinceras, libres y potencialmente con un vínculo más fuerte, porque son dos personas libres en un espacio temporal y físico compartiendo esa libertad, una libertad que se ejerce como fidelidad optativa.

Puedes creer o no en la fidelidad, puedes o no esperar que una persona te sea fiel por obligación, o porque te hicieron creer que es así, puedes adjudicarle la infidelidad a a los hombres o a las mujeres y lo mejor de todo puedes darme tu punto de vista en los comentarios, en una de esas me convences que estoy mal. Sólo recuerda, nada es nuestro, ni nosotros mismos.

Pepe Moss

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