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La tercera raíz, la raíz olvidada.

Posted on Ago 22, 2020 by in Cultura | 0 comments

Recordando mis épocas en la primaria, hace muchos años, vino a mi mente la pregunta “inocente” de uno de mis compañeros, “Oye Belén, ¿tu papá es de África?” y lo que en ese momento consideré como una ofensa, ahora que lo pienso, pudo ser un cuestionamiento totalmente válido, aunque cargado de estereotipos, pues no toda la población negra es africana y no todos los africanos son negros; pero lo que mas llamó mi atención con esa pregunta fue el desconocimiento del mexicano sobre la existencia de los afromexicanos o afrodescendientes y en efecto, esta etnia ha sufrido la invisibilización por parte de la población mexicana durante mas de 200 años.

Si bien, mi padre pertenece a la población negra de la costa chica de Oaxaca, para las demás personas que lo vieran o ven en la calle, él no es mexicano, la gente piensa que es de otro país, la gente piensa que él es extranjero; no es que el mexicano se avergüence de sus raíces africanas sino que simplemente no las conoce; mientras que en Estados Unidos la esclavitud, la segregación racial y las constantes violaciones a los derechos de la comunidad afroamericana han formado parte de su historia.

En México pasa todo lo contrario pues en la historia de nuestro país la población negra sólo fue tomada en cuenta para describir el comercio de esclavos durante la conquista y cómo se formó el sistema de castas – lo que cabe en apenas dos renglones en los libros de texto – y  eso es todo, a partir de ese momento la población negra desaparece de la historia de nuestro país, es a partir de ese momento que la población negra ni siquiera pasó a formar parte de este México tan rico en historia, cultura y gastronomía.

Y es hasta el Censo de Población y Vivienda del 2020 del INEGI que los afromexicanos por fin pudieron ser tomados en cuenta y ser formalmente reconocidos como una raíz étnica y cultural, en la que el 1.16% de la población se identifica como afrodescendiente, donde “las entidades con mayor presencia de la población afromexicana son Guerrero (6.5%), Oaxaca (4.9%) y Veracruz (3.3%)”, según datos del gobierno federal. 

Sin embargo, siguen siendo uno de los sectores de la población más olvidados, ya que lamentablemente el reconocimiento de la población negra en nuestro país ha sido tardío y no se le ha dado la importancia que merece en la historia, no sólo en el ámbito político, sino también en el ámbito cultural y en la vida social.

Es importante considerar que el pueblo afromexicano ha sufrido el olvido de los gobiernos y sus políticas públicas, sus derechos han sido vulnerados y su historia es prácticamente nula para muchos de nosotros. Dime tú ¿a qué afromexicano importante en la historia conoces?. Seguramente no viene ninguno a tu mente y eso es porque para la identidad del mexicano sólo existen “la raza cósmica” y “la raza de bronce”, es decir indígenas y españoles; para el orgulloso mexa los negros no existieron, para el orgulloso mexicano los negros no tuvieron injerencia en la historia.

Tú, quizá en este punto, te preguntarías ¿cuál ha sido la gran contribución de los negros a nuestra historia y nuestra cultura? y déjame darte los siguientes datos importantes:

En el ámbito histórico-político, tres de los afromexicanos más importantes de la historia fueron José María Morelos, figura clave en la independencia de México; Vicente Guerrero, consumador de la independencia y primer presidente de México y Emiliano Zapata, icono de la Revolución Mexicana en el sur.

En el ámbito artístico y cultural tenemos a Álvaro Carrillo, cantautor y a Toña la Negra, intérprete de éxitos de Agustin Lara. Del mismo modo los sones jarochos de la región del Sotavento Veracruzano como lo es “el son de negritos” tienen raices afro, asi como las “chilenas” y el “baile de los diablos” de las costas de Guerrero y Oaxaca.

El objetivo de todo lo anterior es unicamente el conocimiento y concientización de esta etnia, no la hipervisibilización; que sepas que en nuestro país no solo existen los mestizos o indígenas, sino que también existe una tercera raíz, rica en historia y cultura, una etnia con un pequeño pero importante 1% de la población nacional,  a la que debemos mucho de nuestra historia y que no podemos seguir dejando en el olvido pues la invisibilización también es una forma de discriminación.

Cuando era niña, no lograba comprender cuando mi padre me decía que tenía que amar mi cabello y mi color de piel, ahora comprendo sus palabras, pues son esos pequeños detalles los que me hicieron consciente  de que mis raíces afro siempre han estado ahí, ignoradas, no sólo por mí sino por el resto. De mi padre aprendí mucho del caló afro-costeño y también a bailar chilenas; de mi familia paterna – afrodescendiente – aprendí a estar orgullosa de mis orígenes y mi color de piel, lo que ahora me hace impulsa a poner mi granito de arena para hacerle saber a los mexicanos que los afromexicanos también existimos, que siempre hemos esta aquí y que somos…la tercera raíz.

Belén R.

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