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“El monstruo de Ecatepec”: perfil de un asesino

Posted on Oct 10, 2018 by in Cultura, Sociales | 0 comments

Existen muchas formas de estudiar el cerebro y el comportamiento de las personas pero, para muchos investigadores, la más eficaz es hablar cara a cara con la persona para conocer su historia.

Por ello, ahora que se filtró un video que muestra la declaración de Juan Carlos “N”, el hombre responsable de cometer 20 feminicidios en el municipio de Ecatepec, Estado de México, he decidido recurrir a las teorías de algunos expertos para encontrar una razón “lógica” y quizá, entender (más no justificar) el por qué de sus crímenes.

En el video de la entrevista, se ve a un hombre tranquilo relatando su versión de los hechos. No muestra señas de arrepentimiento y mucho menos de intimidación por las preguntas que en ese momento le realizaban.

Sin embargo, eso no fue lo interesante de su confección, ni siquiera la frivolidad con la que lo hacía, más bien, lo aterrador y que seguramente a muchas personas les causó escalofríos, fueron sus palabras.

Prefiero que mis perritos coman carne de estas mujeres a que ellas sigan respirando mi oxígeno”

De acuerdo con el neurólogo Jonathan Pincus en su libro Instintos básicos: por qué matan los asesinos, existen tres factores que pueden conducir a la violencia extrema o a cometer crímenes atroces: abusos, daño cerebral y enfermedad mental.

Estos tres elementos que conforman lo que el Dr. Pincus llama “la fórmula para crear a un criminal violento” , se pueden percibir claramente en los 12 minutos de la entrevista al feminicida de Ecatepec. Claro, suponiendo que toda su declaración sea verdad.

Por ejemplo, en cuanto al daño cerebral, el Dr. Jonathan Pincus, quien estudia el área del cerebro que controla los impulsos y la agresividad, es decir, el lóbulo frontal; asegura que una persona puede sufrir una disfunción neurológica a causa de un golpe en la cabeza o de un tumor cerebral. De este modo, si dicha área se encuentra dañada, es muy probable que eso tenga que ver con sus ataques de ira o de agresividad.

Con ello y retomando la entrevista donde Juan Carlos “N” comenta que de niño se cayó de una altura de dos pisos y que sufrió una herida de consideración en la cabeza, podríamos estar cerca de descubrir uno de los factores que lo llevó a cometer tantos feminicidios.

No obstante, hay otro factor que, para el Dr. Pincus, también puede servir de nexo entre la mente y la violencia. Este elemento, del que muchos criminales no están  conscientes,  es la enfermedad mental. Tal es el caso del ahora llamado “Monstruo de Ecatepec” que, en el transcurso de la entrevista, relata que “una voz” no lo deja dormir, señalando con una de sus manos su oído izquierdo. Además, a pesar de que su argumento era “no estoy loco”, contó que varias veces veía a un perrito negro que nadie más percibía. Estas fueron sus palabras:

“Veo a un perrito negro, me purga y se lo dije a mi esposa muchas veces, yo lo veo, no estoy loco, ahí está“.

Si esto es verdad, se podría estar cumpliendo el segundo factor de la fórmula.

Por último, los abusos:

Algunas lesiones cerebrales y enfermedades mentales impiden razonar con claridad, pero es el tercer complemento de la fórmula, propuesta por el Dr. Pincus, el que alimenta la ira.

Los abusos en la infancia son un factor que también ha estudiado el Dr. Michael Stone, psiquiatra forense de la Universidad de Columbia, quien ha entrevistado a diversos asesinos preguntándoles sobre su infancia para evaluar las secuelas de los abusos que han vivido.

En el video de la entrevista, Juan Carlos, el “Monstruo de Ecatepec”, relata el supuesto abuso sexual que vivió en su infancia:

“A los 10 años, mi mamá me encargaba con una mujer para que ella pudiera irse de puta, esa mujer me la chupaba, se subía, metía a hacerme cosas que a mí como niño me desagradaban bastante, mi mamá también andaba de puta y veía como le abrían las patas, la ponían de perro, escuchaba yo sus ruidos y mi papá trabajando, ahí estaba mi papá de mandilón y yo veía como lo quería navajearlo, acuchillarlo y yo viendo todo y no podía defenderlo sino podía, pero yo dije ‘ninguna pinche vieja me va a hacer esto, jamás'”.

Para el Dr. Stone, los abusos sexuales pueden acumular mucha ira en el interior de las personas, lo que comprueba la teoría del neurólogo Jonathan Pincus, quien asegura que los abusos en la infancia generan ira y que combinada con los otros factores, podría manifestarse más tarde en la vida de la persona de una forma brutal.

Todavía no se sabe a ciencia cierta si el feminicida de Ecatepec dice la verdad, si realmente padece de una enfermedad mental o si sufrió abusos sexuales en la infancia. El hecho comprobable es que es un asesino y que debe cumplir una condena por los actos cometidos.

Aún no se da a conocer la sentencia, pero esperemos que las autoridades tomen en cuenta todos los factores y todas las pruebas para hacerle justicia a cada una de las mujeres y sus familias que cayeron, desafortunadamente, en manos de este asesino en serie.

Si te interesa saber más sobre el perfil de este tipo de asesinos, te recomiendo el documental Los peores asesinos en serie de la historia, el cual puedes encontrar fácilmente en YouTube.

Alejandra Montes de Oca

 

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