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“Ahora Te Puedes Marchar”: Una canción que va de más mucho más.

Posted on Abr 19, 2019 by in Música | 0 comments

A pesar de haber nacido en Puerto Rico, ser hijo de un español y una italiana, Luis Miguel es “El Sol de México”, pero como diría Chavela Vargas, “los mexicanos nacemos donde se nos da la rechingada gana”. Pero no les contaré su biografía, la mayoría de ustedes ya la vieron en Netflix y disfrutaron de todos los memes y odiaron a Luis Rey.

Decidí escribir de “Ahora te puedes marchar”, porque además de ser mi canción favorita de Luismi, es la más escuchada en Spotify. Sí, lo sé, eso me hace parte del montón, pero no me importa, más adelante te explicaré porque es mi favorita.

En números:

La canción tiene una duración de 03:11 minutos, se escuchó por primera vez en 1987 como sencillo promocional del álbum “Soy Como Quiero Ser”, quinto disco del cantante que en ese entonces tenía 17 años de edad.

Estuvo tres semanas no consecutivas en primer lugar de los  Billboard Hot Latin Tracks, y estuvo nominado al Grammy como mejor sencillo en español. Y hasta el día de ayer, en Spotify se ha escuchado 134,785,454,  y en YouTube, el video oficial, tiene 209.078.388 vistas.

Musicalmente:

“Ahora te Puedes Marchar” es la versión en español de “I Only Want To Be With You”, intepretada originalmente por Dusty Springfield en 1963. Si no la has escuchado aquí te la dejo.

La versión en español es un ejemplo más de lo que se hizo (y se sigue intentando hacer) en México: las falsas traducciones.

Digo falsas porque no son traducciones fieles a lo que la letra original expresa. La canción de Dusty, contrario a la de Luis Miguel, es una canción super cursi, con frases como, ♫No importa a dónde vayas o lo que hagas, yo quiero estar contigo en todo momento♫, o ♫Te levantaste y me sonreíste, me preguntaste si podíamos bailar, caí a tus brazos, no tuve opción♫.

La letra en español es composición de Ivor Raymode, Luis Gómez Escolar y Michael Hawker. ¿Por qué es tan diferente a la original? Las canciones pop se diseñan, tal como lo vimos en la serie; hay toda una estrategia detrás del lanzamiento de un disco y un sencillo. En Latinoamérica nos gustan esas letras de reproche, sino me creen, “Ahora te puedes marchar” es el mismo mensaje de las canciones actuales más populares: Nadie te dará tanto como yo. De hueva; pero musicalmente y en diseño de producción ¡Es una joya!

A desmenuzar el montaje:

Armonizada en Mi mayor, en un compás de cuatro cuartos y con el sonido distintivo de la batería de los ochenta, si quieren saber más sobre este efecto pueden picarle al siguiente enlace.

El inicio de la canción es mi parte favorita, los primeros dos compases suena la batería en el clásico bombo-caja, y te dice “este es el compás y el tiempo, a esta velocidad vas a bailar”; la batería sigue en su rollo, y entra el bajo dándole la personalidad tan distintiva que tiene la canción.

Batería y bajo siguen haciéndote bailar, luego unos suspiros de luismi con mucho swing, se detienen, y entran el sintetizador y la guitarra eléctrica, haciendo una contramelodía que te anuncia cómo sonará el canto. La batería hace un remate y entra la voz, los demás instrumentos siguen haciendo lo suyo en las estrofas.

Y llega la parte que canta ♫¡Si no supiste amar! ahora te puedes marchar♫, ese fraseo lo acompaña unos metales que acentúan todo, es esa parte que gritamos todos en una fiesta o antro, niégamelo.

La gracias de esta canción es que cada instrumento va entrando y tiene su momento en la canción, ninguno es más protagonista que otro, pero sin uno de ellos ya no suena igual. A mi el lo personal el bajo me fascina, pero sin la batería no se entendería nada.

Otra parte fabulosa es cuando suena la escalada descendente antes de ♫aléjate de mí, no hay nada más que hablar…♫ , si te das cuenta todo suena a lo mismo, pero con esa escalada tu oído dice “¡Escucha! Eso te va a gustar porque es diferente”.

Y el oído no se equivoca, en este puente además de la voz de Luis Miguel, suenan los coristas y vuelve a subir sin notarlo, esa sutilidad para salir del puente no se lograría sin el ensamble musical del resto de los instrumentos y claro, una progresión de acordes bien pensada. Lo mismo pasa después del solo de saxofón, y entra la voz.

No es casualidad que sea la canción más escuchada de mi sol, y por supuesto, la más gustada, porque es una canción homogénea, tiene todo lo que una canción ochentera necesitaba: es bailable, cantable, radiable y sobre todo compacta.

La puedes escuchar mil y un veces y no te cansas, son poco más de tres minutos, y tiene tantos elementos bien ordenados que ni los notas, tanto que el sax aparece hasta el solo y regresa para el final de una forma sutil pero  protagónica que complementa y se vale del el resto de los instrumentos para brilla, pero no tanto como El Sol.

Escríbeme en los comentarios qué otros elementos encuentras o cuál es tu canción favorita de Luis Miguel. Y no te olvides compartir el artículo a un fan de Luismi.

Pepe Moss

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